Hay cosas que uno no puede creer..
Hay cosas que uno no quiere creer..
Hay cosas que a uno le cuesta aceptar, que se niega a creer que son verdad. Nos refugiamos en nosotros mismos, inventamos otra versión de los hechos, le buscamos la vuelta, las mil y un vueltas, hasta que llega un momento en que caemos, en que hacemos clic como si de repente todo fuera muy sencillo.
Simple y triste
Cruel, posiblemente injusto, pero al fin y al cabo, real
Así es, es real, y cuando nos damos cuenta de lo real que es, de lo vivo y real, es que caemos, como si se abriera un pozo a nuestros pies, un poso sin fin. Caemos, nos hundimos hasta que tocamos fondo, y ahí es cuando se empieza a subir, a veces rápido, a veces más lentamente, pero después de todo, terminamos subiendo.
Se lo dije a un amigo el otro día, se lo dijimos todos: uno se da cuenta de qué tan equivocado está mucho tiempo después de equivocarse. Y sí, puede ser que nos caigamos con la misma piedra dos veces, tres, cuatro, en incontables oportunidades, pero “errar es humano” y con los errores se aprende, ¿no?
Al final es cuestión de saber levantarse, de arriesgarse a continuar, y se apodera de nosotros una necesidad imperiosa de creer en algo, de tener Fe, ya sea en Dios, ya sea en el futuro, el destino o quizás en uno mismo.
Por eso, porque cuesta creer, porque cuesta volver a levantarse y porque hay que aferrarse a algo, yo les digo: ánimo, no perdamos la esperanza, que no todo está perdido
viernes, 29 de febrero de 2008
martes, 19 de febrero de 2008
viernes, 8 de febrero de 2008
viajera
Una mujer se perdió
en el cosmos y el delirio
buscando las piezas
para el amor encontrar
en los laberintos
de la vida y el mar
en el cosmos y el delirio
buscando las piezas
para el amor encontrar
en los laberintos
de la vida y el mar
miércoles, 6 de febrero de 2008
Kzios
Las hienas ríen
Los muertos bailan
Tu aullido es su canción
La noche te sigue
Desarma y sangra
En la muerte no hay amor
Los muertos bailan
Tu aullido es su canción
La noche te sigue
Desarma y sangra
En la muerte no hay amor
jueves, 31 de enero de 2008
el joven y el antiguo
Joven soñador:
Leo en un cansancio casi onírico, pero no quiero dormir. Siento un hambre y una sed inconmensurables, pero no hay qué la sacie. Sigo escuchando un silencioso violín sonar frenéticamente en algún lado, y la noche negra, abísmica y eterna me contempla, como quien contempla un retoño de brezo secarse. ¿Sentís la brisa nocturna?
Criatura antigua
Sí, me golpea casi tiernamente, como queriendo acariciarme a pesar de su brutalidad. Es extasiante, ¿no crees?
Joven soñador:
Muy anglosajona tu respuesta, digna de Sir Arthur Conan Doyle. Sí, creo en el testimonio de mis sentidos (todavía). Creo en contemplar el silencio negro del abismo estrellado y sentirme parte de su letanía. Creo...
Criatura antigua
Creo que a pesar del malestar que el manto que cubre del cielo sufre hoy, todavía vislumbro un atisbo de esperanza, como si se tratara de una estrella que lucha por atravesar el abismo de oscuridad que separa nuestro mundo del suyo. ¿La vez tu allí, asomándose tímidamente?
Joven soñador:
Digamos que no solo se ve con la vista, y tengo ahora los ojos cerrados. Digamos que quiero elevarme a los astros y sumergirme en su cosmos, nadar en su eternidad y amarla como dos adolescentes se aman en primavera. Digamos que por un momento la veo, ¿qué hacer?
Criatura antigua:
Nada, está fuera de tu alcance (y del mío). Es la guardiana de nuestra dulce y eterna vigilia. Contémplala hasta el hartazgo, aunque jamás lo alcances en vida.
Joven soñador:
¿Quién determina los alcances de un hombre en vida sino el hombre mismo? ¿Qué se atrevería a restringir el sueño de poder alcanzarla? ¿Qué clase de monstruo puede eculubrar frases de alabanza sin siquiera desearla secreta y salvajemente? No, no me rindo ante la adversidad, me incorporo y me siento. Libre y decidido.
Criatura antigua:
Solo un monstruo que lo es por haber tratado en vano de alcanzarla, amándola con una locura casi enferma. Solo una desquiciada y pobre criatura que sintió lo mismo que vos y no tuvo en quien contar, pero ahora, sabiendo de la naturaleza de tu sentimiento, te dice ‘Adelante, yo te señalaré el camino si no lo encuentras’.
Joven soñador:
Delightful, my friend. El temor y la ironía son meros fantasmas agusanados al lado del deseo que me impulsa. Obsérvame vivir y soñar y experimentar el sueño de los peatones y los inocentes, los jueces y los juzgados, ¡los Señores y los siervos! Obsérvame volar donde no se es y ser donde se debe volar.
Criatura antigua:
Serás puramente tu esencia, y a la vez, casi irónicamente, no serás nada. Volarás, pero tus pies no elevaran de esta tu tierra. Vivirás eternamente en un apogeo constante, haciendo y deshaciendo los susodichos embrollos ajenos, de tus prójimos. Serás la mano derecha y el cuerpo a la vez. Fé, compañero
Joven soñador:
Fé... invento, creación humana tan divertida y poderosa a la vez. Y quizás ella sea mi único refugio, y quizás no. Quizás exista un fiel que borre mis pasos, mis palabras, mis lenguas, mis ojos y mis manos, para que me extravíe en un viaje que no resultaría peligroso. Quizás ese seas tu, quizás sea hora de partir.
Criatura antigua:
O quizás no. Quizás ese fiel seas tu, cegado por la incertidumbre. Quizás cuando abras los ojos (si es que siguen cerrados), te des cuenta de que nuestra guardiana ya no está. O quizás no. Reitero, no, corrijo: no fe, Fé.
Joven soñador:
Prefiero la mudeza y la madurez de un silencio a estas horas y en estas latitudes a narrarte mi vieja, puesto que tu arremolinada lengua solo hará enredar mis palabras. Hasta la próxima, iluso, quizás puedas hacerte cazador de sueños algún día.
Criatura antigua:
¿Te vas por temor? Adiós, Viajero del Cosmos, porque lo eres (y no lo niegues). Velaré por ti en esta mi prisión, pues el Golem es quien soy. Hasta pronto
Leo en un cansancio casi onírico, pero no quiero dormir. Siento un hambre y una sed inconmensurables, pero no hay qué la sacie. Sigo escuchando un silencioso violín sonar frenéticamente en algún lado, y la noche negra, abísmica y eterna me contempla, como quien contempla un retoño de brezo secarse. ¿Sentís la brisa nocturna?
Criatura antigua
Sí, me golpea casi tiernamente, como queriendo acariciarme a pesar de su brutalidad. Es extasiante, ¿no crees?
Joven soñador:
Muy anglosajona tu respuesta, digna de Sir Arthur Conan Doyle. Sí, creo en el testimonio de mis sentidos (todavía). Creo en contemplar el silencio negro del abismo estrellado y sentirme parte de su letanía. Creo...
Criatura antigua
Creo que a pesar del malestar que el manto que cubre del cielo sufre hoy, todavía vislumbro un atisbo de esperanza, como si se tratara de una estrella que lucha por atravesar el abismo de oscuridad que separa nuestro mundo del suyo. ¿La vez tu allí, asomándose tímidamente?
Joven soñador:
Digamos que no solo se ve con la vista, y tengo ahora los ojos cerrados. Digamos que quiero elevarme a los astros y sumergirme en su cosmos, nadar en su eternidad y amarla como dos adolescentes se aman en primavera. Digamos que por un momento la veo, ¿qué hacer?
Criatura antigua:
Nada, está fuera de tu alcance (y del mío). Es la guardiana de nuestra dulce y eterna vigilia. Contémplala hasta el hartazgo, aunque jamás lo alcances en vida.
Joven soñador:
¿Quién determina los alcances de un hombre en vida sino el hombre mismo? ¿Qué se atrevería a restringir el sueño de poder alcanzarla? ¿Qué clase de monstruo puede eculubrar frases de alabanza sin siquiera desearla secreta y salvajemente? No, no me rindo ante la adversidad, me incorporo y me siento. Libre y decidido.
Criatura antigua:
Solo un monstruo que lo es por haber tratado en vano de alcanzarla, amándola con una locura casi enferma. Solo una desquiciada y pobre criatura que sintió lo mismo que vos y no tuvo en quien contar, pero ahora, sabiendo de la naturaleza de tu sentimiento, te dice ‘Adelante, yo te señalaré el camino si no lo encuentras’.
Joven soñador:
Delightful, my friend. El temor y la ironía son meros fantasmas agusanados al lado del deseo que me impulsa. Obsérvame vivir y soñar y experimentar el sueño de los peatones y los inocentes, los jueces y los juzgados, ¡los Señores y los siervos! Obsérvame volar donde no se es y ser donde se debe volar.
Criatura antigua:
Serás puramente tu esencia, y a la vez, casi irónicamente, no serás nada. Volarás, pero tus pies no elevaran de esta tu tierra. Vivirás eternamente en un apogeo constante, haciendo y deshaciendo los susodichos embrollos ajenos, de tus prójimos. Serás la mano derecha y el cuerpo a la vez. Fé, compañero
Joven soñador:
Fé... invento, creación humana tan divertida y poderosa a la vez. Y quizás ella sea mi único refugio, y quizás no. Quizás exista un fiel que borre mis pasos, mis palabras, mis lenguas, mis ojos y mis manos, para que me extravíe en un viaje que no resultaría peligroso. Quizás ese seas tu, quizás sea hora de partir.
Criatura antigua:
O quizás no. Quizás ese fiel seas tu, cegado por la incertidumbre. Quizás cuando abras los ojos (si es que siguen cerrados), te des cuenta de que nuestra guardiana ya no está. O quizás no. Reitero, no, corrijo: no fe, Fé.
Joven soñador:
Prefiero la mudeza y la madurez de un silencio a estas horas y en estas latitudes a narrarte mi vieja, puesto que tu arremolinada lengua solo hará enredar mis palabras. Hasta la próxima, iluso, quizás puedas hacerte cazador de sueños algún día.
Criatura antigua:
¿Te vas por temor? Adiós, Viajero del Cosmos, porque lo eres (y no lo niegues). Velaré por ti en esta mi prisión, pues el Golem es quien soy. Hasta pronto
sábado, 15 de diciembre de 2007
la farolera
en las calles de buenos aires
vive la farolera
bajo las sombras de los árboles
vive la farolera
(¡vive!)
cantando entre los mártires
vive la farolera
con las alas de los ángeles
vive la farolera
(¡vive!)
vive la farolera
bajo las sombras de los árboles
vive la farolera
(¡vive!)
cantando entre los mártires
vive la farolera
con las alas de los ángeles
vive la farolera
(¡vive!)
martes, 11 de diciembre de 2007
danzando en el risco
la noche baila en tus hombros
y mi voz se pierde en el contestador
en tus ojos hay solo sombras
y en mi camino la perdición
encontraremos pronto una cruz
y con ella la salvación
y mi voz se pierde en el contestador
en tus ojos hay solo sombras
y en mi camino la perdición
encontraremos pronto una cruz
y con ella la salvación
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